Política protésica
Política protésica / Akiko
El debate sobre el Estado de la Región fue, en realidad, un monográfico sobre el caso de las prótesis. Así lo quiso imponer la oposición de izquierdas a pesar de que el presidente lo había eludido en su exposición inicial y, previsor que es, en ella advirtió sobre la necesidad de que el rito discurriera sin reproducir la polarización. En esa llamada estaba implícita la percepción de que sus adversarios concentrarían sus intervenciones en el asunto. Pues sí, lo hicieron, y desde el primer momento.
La portavoz de Podemos, María Marín, con tiempo limitado dada la reciente okupación del Grupo Mixto por tránsfugas de Vox, se aplicó al asunto con entusiasmo, exigiendo la dimisión de López Miras in situ («salga de aquí ahora mismo por aquella puerta, o mejor por esta, que la tiene más cerca»), así que para qué hablar de otra cosa. En cuanto a la socialista Carmina Fernández, entró a matar tras el buenos días, y aunque se refirió al catálogo general, las prótesis iban y venían y, desde luego, remató con ellas, también poniendo la bandeja por si caía en ella la cabeza del presidente. López Miras y el portavoz del PP, Quino Segado (éste en un papel como de tertuliano de Horizonte), mostraban su malestar ante el monotema, pero ¿qué habrían hecho ellos en caso de estar en la otra acera?
Sin embargo, para Vox la cuestión no existe, pues solo de pasada reparó en ella el portavoz, Rubén Martínez Alpañez, para quien también hay solo un asunto principal, en su caso ‘la prioridad nacional’. Vox toma una linde y no mira a los lados. Va por temporadas: ¿dónde quedó aquello del ‘pin parental’? Ahora, en correspondencia con los pactos en las autonomías que han celebrado elecciones, toca a la Región de Murcia pasar por el aro, y López Miras se ha prestado, tal vez en la consideración de que es mejor una Ley de Vivienda que ninguna.
De los intercambios entre PP y Vox no salió solo la concertación en ese capítulo, sino que se lanzaron chiribitas para abordar la aprobación del techo de gasto y los Presupuestos. Éstos son una ‘prioridad regional’ para el presidente, sobre todo para evitar la incomodidad de calificar al de Pedro Sánchez como «un Gobierno sin Presupuestos». Y también, claro, para hacer manejables los proyectos de financiación millonaria con que prodigó sus intervenciones. Concluir el último año de legislatura sin esa aprobación no es dramático; digamos que el Gobierno lo tenía previsto, dada la relación guadianesca que vienen manteniendo PP y Vox, pero parece que en esta fase hay un mejor clima, quizá derivado de que las elecciones generales se celebren antes que las autonómicas, lo que en teoría aplanaría el terreno para la coalición, que no se explicaría con desentendimientos prolongados en autonomías como la murciana.
López Miras se da cuerda
López Miras no está por dimitir, como quiere la oposición. Por el contrario,........
