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Las soluciones no avanzan como las balas

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28.02.2026

Reparto de comida en la Franja de Gaza. / EP

No basta con hacer análisis sobre la realidad, por rigurosos que sean. No basta con lamentarse por todo aquello que va mal y que, de no cambiar, nos llevará al desastre: decenas de guerras, genocidio en la franja de Gaza, avance del fascismo y de la ultraderecha, candidatos deleznables aupados al poder por los votantes, pérdida de valores, casos incesantes de corrupción, aumento de problemas de salud mental y de suicidios entre los jóvenes, aumento progresivo de las diferencias económicas y sociales, xenofobia creciente… Y otros males endémicos que no somos capaces de desterrar: androcentrismo que causa víctimas de forma silenciosa y, a veces, trágica, muerte de mujeres a manos de sus parejas, trabajo infantil, hambre y miseria, matrimonio de menores…

No se puede cerrar los ojos ante la realidad. No se puede mirar para otra parte. Pero, tampoco se puede, una vez hecho el análisis, cruzar los brazos, encogerse de hombros y entregarse a la tristeza y al lamento. Hay que buscar soluciones, aunque sabemos que las soluciones no suelen avanzar como las balas.

Quiero dedicar estas líneas a plantear algunas ideas sobre las posibles soluciones para revertir una tendencia que considero nefasta y para mejorar la convivencia en la sociedad para que sea más justa, más armoniosa y más respetuosa con la dignidad de los seres humanos.

1. Hay que tener en consideración que, además de los males que nos aquejan, muchos de ellos estructurales, existen muchas experiencias ejemplares y muchísimas personas bondadosas, bienintencionadas, solidarias, comprometidas con el bien. Incluso en los tiranos y en los malhechores existe una brizna de esperanza y de anhelo de bondad. Un cruel asesino puede ser un marido amoroso, un padre tierno y un amigo fiel. Y este es un capital maravilloso que tiene la humanidad. No es razonable ver solo los agujeros en el queso. Están ahí, claro está. Pero también y, sobre todo, hay queso.

2. Para mejorar en algo, es preciso tener la esperanza de que esa mejora es posible. Instalarse en el determinismo y pensar que nada puede cambiar, que nada puede mejorar y que al final todo y siempre irá a peor es un obstáculo que inmoviliza e impide cualquier intento de mejora. El pesimismo radical bloquea todos los esfuerzos y aniquila cualquier........

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