Nietzsche y Dios
El Rey Felipe VI y el Papa León XIV durante la celebración de la ceremonia oficial de despedida. / Casa de S.M. el Rey
Estos días, Madrid, Barcelona y Canarias se han llenado de banderas blancas y amarillas, de vigilias nocturnas y de multitudes que aguardaban horas para ver pasar al Papa León XIV. Las plazas se han desbordado, los estadios se han quedado pequeños y los telediarios han abierto con la misma imagen repetida: un mar de gente buscando, con una mezcla de fervor y alivio, la mirada de un hombre vestido de blanco. Frente a esa estampa, resulta difícil no volver la vista hacia Nietzsche y preguntarse si, en efecto, no nos precipitamos.
El filósofo........
