Ghoreishi, pintor de equilibrios
Una pieza de 'Diálogos invisibles' / A. G.
Sabido es que las superficies decoradas de la arquitectura islámica son tanto una realidad material como un «impacto óptico» (comparable, en cierto sentido, a aquellas descargas de las que hablaba Theodor Adorno). Pero este impacto óptico, que se ofrece mediante una formidable riqueza decorativa, se asienta sobre una base inesperada, la sobriedad, de modo que el arte islámico, tan suntuoso y complejo, es un arte de reposo, más intelectual que emocional, donde «las preguntas y las respuestas están elegantemente equilibradas», según Dalu Jones. Y este principio, básico en la decoración islámica, también subyace en la obra pictórica que Ahmad Ghoreishi expone estos días en la Sala........
