Refugios climáticos
Plaza Camas durante una mañana. / Álex Zea
Me dice un docto amigo: «Por San Fermín, el calor no tiene fin». Comienza el mes séptimo en esta ciudad donde el calor nos ciñe de forma tan ardiente como si se transformara en el primer amor de aquel verano distante pero no olvidado. La ardentía se auto invita en este naciente julio para evocarnos su incondicional e inherente presencia en el carácter de una Málaga que lo aguarda: él se........
