Estimado y respetado señor don Pedro Sánchez
Pedro Sánchez. / l.o.
Le escribo esta carta debido a la arrebatada situación en que se encuentra la política española. Una situación que requiere de un golpe de audacia que cambie radicalmente las variables en que viene produciéndose.
Y ese golpe debe asestarlo usted.
Por varias razones. Es usted un auténtico virtuoso en golpes audaces, algo en lo que tiene una acreditada reputación. Es su partido el que concentra hoy la práctica totalidad de las invectivas que se utilizan para provocar un reventón político que devuelva el poder a la derecha, esta vez con los ultras cosidos al forro de su chaleco. Y, discúlpeme, es el único que lo puede hacer, porque usted decidió en su día asumir un modelo de liderazgo no compartido. Y hoy, malogrado ya el “paraliderazgo” de Zapatero extramuros del poder, quedan usted y su soledad. Nada más.
Y ese golpe, que debe proceder de su singular factoría de la audacia es, sin embargo, algo bien simple. Y es esa simplicidad lo que le convierte en un colosal revulsivo revolucionario para nuestro viciado ecosistema político.
Se trata de explicar. Explicar qué ha pasado. Mirar a los ojos a los ciudadanos y admitir los errores que se han cometido. No pasa nada, al contrario, los errores admitidos y enmendados fidelizan y cautivan mucho más que la ausencia de errores. Se trata de........
