menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El emperador está desnudo

28 0
21.03.2026

El presidente de EEUU, Donald Trump, recibe a militares caídos de EEUU durante la guerra contra Irán / Europa Press/Contacto/Daniel Torok/White House

La metáfora del emperador desnudo se plasma en un cuento de Hans Christian Andersen, titulado ‘El traje nuevo del emperador’. El autor narra cómo un rey vanidoso, al que le hablan de unos tejedores que fabrican una tela que tenía como singularidad extraordinaria el ser invisible para cualquier persona que fuera tonta o incompetente en su cargo, decide hacerse un traje con ella para descubrir a esos tontos e incompetentes, que serían quienes le vieran desnudo. Él, lógicamente no la ve, pero, aun sorprendiéndose, para preservar su honor, lo oculta sin caer en lo falsario del tejido de los pícaros tejedores.

Sabedores, sus súbditos y cortesanos, de las propiedades de la tela, ninguno comenta la desnudez del rey para no descubrir su idiotez o incompetencia creyendo que el único que no la ve es él. Hasta que un niño, dentro de su inocencia, grita que el rey está desnudo. En ese momento empiezan a cuchichear y van descubriendo que todo el mundo lo ve de la misma guisa, quedando desmontado el engaño que los tejedores hicieron al monarca y su corte.

Parece ser que esta historia la pudo extraer el autor de El Cuento XXXII de El Conde Lucanor: «De lo que sucedió a un rey con los pícaros que hicieron la tela», obra escrita por el infante Don Juan Manuel siglos antes. Incluso Miguel de Cervantes, en su entremés ‘El retablo de las maravillas’, también establece un símil, pero orientado a la pureza de sangre. En todo caso, es una forma de mostrar al mundo la hipocresía que reina en la sociedad, donde muchos andan intentando encubrir su incompetencia.

El cuento de Christian Andersen, viene a cuento, valga la redundancia, como metáfora del nuevo emperador, título que, subrepticiamente, se ha otorgado Trump por su propia iniciativa y contra viento y marea. Se ha revestido con un traje imperial que él mismo y sus adeptos han elaborado. Eligieron la tela, el corte y la propia confección a su gusto e interés, desde la falacia y la........

© La Opinión de Málaga