Diálogo sobre la mesa
Comida con fundamento. / GREGORIO TORRES
En nuestra cultura tenemos algunos hábitos que son muy saludables. Me refiero a esos encuentros que realizamos entre amigos y/o familiares donde se disfruta de mesa y mantel, compartiendo viandas o manjares de elaboración propia, acompañados de caldos y bebidas que siempre le dan un toque especial. Digo de elaboración propia porque sobre la mesa se ponen los diferentes platos que cada uno de los participantes aporta con su mejor arte culinario. El buen yantar y beber en compañía permite un excelente contacto entre el grupo. Compartir las cosas permite un mayor acercamiento. Aparece la desinhibición y el abierto diálogo con un toque de franqueza cercano al hermanamiento y profunda amistad.
Es un buen ejercicio poner sobre la mesa los mejores majares elaborados por cada uno, o una, de los y las participantes. Luego, en los diálogos, se intercambian recetas y alabanzas a los diferentes platos, con lo que enriquecemos nuestro conocimiento sobre todo tipo de guisos, salsas y aderezos, o sea el arte culinario al que aludía. En este trance se suele crear un estado placentero y sosegado donde fluye el verbo y afloran los afectos. Ello permite un mayor contacto donde el estímulo del espíritu del vino ayuda bastante.
Yo suelo decir que el alcohol diluye el superyó. Obsérvese cómo discurre la conversación con una copa de vino. Tomado con mesura, suelta la lengua, agiliza la mente, desinhibe al retraído y facilita el diálogo permitiendo una mayor expresividad. Insisto en lo de tomarlo con mesura porque sin ella las consecuencias pueden ser las contrarias a lo que aquí planteo; la expresividad pasa a descaro y la desinhibición a falta de respeto, cuando no al insulto. Sobre este asunto, el 3 de enero de 2024, en este mismo diario, publicaba un artículo titulado: ‘Viva el vino, dijo el ello’ del que dejo el enlace, pues puede ser interesante releerlo.
En todo caso, con esta introducción solo pretendo recrear un interesante escenario donde se comparten los nutrientes corporales, los alimentos que aportan energía a nuestro cuerpo, además de las afinidades que pudieran darse entre los participantes. Cada........
