Innovación y equipamientos urbanos
Las amas de casa —féminas o varones— estamos de celebración. Festejamos el centenario de la cocina diseñada por la arquitecta austríaca Margarete Schütte-Lihotsky en 1926 para las viviendas del barrio Römerstadt en el municipio alemán de Frankfurt. Esa estancia, denominada cocina Frankfurt, fue una propuesta innovadora y novedosa en su época. Una habitación específica, ideada con el fin de mejorar las condiciones del trabajo doméstico. Introdujo la encimera, esa superficie continua que define nuestras cocinas actuales, un mobiliario especializado, e incluso el lugar para colgar la tabla de planchar así como los electrodomésticos: un aparato alimentado por gas y/o electricidad sustituye a los fogones de leña/carbón. Se disponía cerca de la entrada de la vivienda y, en origen, se conectaba con el salón mediante una puerta corredera para poder atender a las criaturas. ¿Innovación? Desde luego. La propuesta de Schütte-Lihotzky transformó el concepto de cocina de tal manera que, en la actualidad, sigue vigente, al margen de que sea una pieza abierta o delimitada, incorporada en el salón o cerrada como un laboratorio.
En aquel período temporal se proyecta y construye el hospital Zonnestraal en Hilversum, de Jan Duiker y Bernard Bijvoet. Un edificio proyectado para ofrecer un entorno naturalizado a los pacientes —arbolado, con hierba y plantas—, en la convicción de que la exposición al aire y a la luz contribuía a mejorar la salud.........
