Personas y libros, rodeados de belleza en Budapest
¡Buenos días! La verdad es que me parece increíble estar coincidiendo en algo, aunque sea puntualmente, con el inquilino de la Casa Blanca. Pero su diagnóstico de la actualidad y el mío en esta ocasión se parecen: «¡Este mundo está muy loco!». Habrá que ver qué entiende cada cuál a partir de tal apelativo y, sobre todo, abundar en cuáles son las causas de tanta locura en cada versión… Lo extraño es que el rumbo de nuestro mundo venga marcado por las veleidades y los intereses de una única persona, por muy poderosa que esta sea y por muy potente que sea el lobby que le sostiene, que a la postre es el verdadero artífice de lo que pasa…
La abrupta y difícil de digerir consecuencia de tanta locura está ahí, presente, a la vista de quien no opte por mirar para otro lado. Y es que, oigan, nos está quedando un planeta con unas condiciones de vida insoportables para buena parte de los humanos que lo habitan. Y no es que antes no existiesen esas cosas, que tratamos de contar aquí desde hace veinticuatro años... Pero la diferencia es que ahora el motor para seguir poniendo patas arriba el mundo está más centrado en el «porque yo lo valgo», el «porque me da la gana» o el «porque me interesan tus recursos, y me quedaré con ellos»,........
