menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El dragón del ‘scroll’ infinito

1 0
previous day

Una se sube al autobús para un trayecto largo y se promete leer, pero los hábitos nuevos, intrusivos y diseñados al milímetro por algoritmos que saben cómo atraparnos, empujan al scroll infinito del móvil. El móvil no es un ladrón de tiempo: lo roba el uso que le damos. En esa misma pantalla tan denostada conviven libros, artículos que nos hacen pensar, información que nos facilita la vida y la enriquece. Bien usado, el móvil también es una puerta a la cultura.

Llega de nuevo Sant Jordi y volveremos a regalarnos libros, a pasear entre mesas llenas de historias en las calles y las librerías, como ha de ser. Los hábitos de lectura han cambiado, sí, para adaptarse a las tendencias y formas de vida de las nuevas generaciones, a una sociedad más acelerada, más ávida de sumar experiencias y de exprimir las horas con resultados. Y leemos mientras convivimos con esa pequeña descarga de dopamina que nos ofrecen las pantallas, siempre a mano, siempre despiertas.

Leer por placer, no por trabajo o por estudios, es una actividad que un año más ha crecido en España contra todo pronóstico: el 66,2% de la población leyó libros en su tiempo libre en 2025, 0,7 puntos más que en 2024 y 6,5 más que en 2017, según el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros 2025. Otra cosa es el tipo de lectura al que nos estamos abonando, de libros más cortos, de cómics, muchos cómics, y en definitiva de obras que no exigen mucha atención continuada.

Pero antes de mirar esto con recelo, fijémonos en si en esos momentos de lectura conseguimos demorarnos lo suficiente, si el texto llega, si deja huella. Porque ahí, en esa conexión emocional única entre lector y obra, es donde empieza todo lo demás. Leer es zambullirse en vidas y mundos más o menos distintos, descifrar otras realidades aunque sean de ficción. Siempre hay un antes y un después de ese salto mental, tal es la magia que desata la comprensión lectora.

Contra el dragón del scroll infinito que roba atención, nada mejor que armarse con libros, protegerse con mangas, refugiarse en poemas.

Suscríbete para seguir leyendo


© La Opinión A Coruña