menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Así es la economía de tu vida: ¿Cuánto recibes del Estado y de tu familia en la infancia? ¿Cuánto contribuyes como adulto? ¿Qué pasa en la jubilación?

21 0
16.03.2026

Así es la economía de tu vida: ¿Cuánto recibes del Estado y de tu familia en la infancia? ¿Cuánto contribuyes como adulto? ¿Qué pasa en la jubilación?

Un estudio efectuado por Fedea evalúa los flujos económicos en las distintas etapas vitales y desmonta algunos mitos: ni los jubilados viven a costa de los trabajadores, ni se cotiza para la pensión propia

Las cuentas de toda una vida.

La vida económica de una persona no es una línea recta. El flujo económico entre sus ingresos, sus aportaciones al sistema y los beneficios que recibe constituyen una curva que se desplaza entre periodos de dependencia y periodos de contribución. Primero se recibe, después se sostiene el sistema y finalmente se vuelve a recibir.

Un estudio sobre las cuentas generacionales de España permite observar ese movimiento con precisión: los jóvenes consumen más de lo que producen y dependen del hogar y del Estado; los adultos financian con su trabajo, sus impuestos y sus transferencias familiares buena parte del equilibrio económico; y los mayores recuperan ese apoyo a través de pensiones, servicios públicos y patrimonio acumulado. El resultado revela la existencia de un auténtico pacto intergeneracional, sostenido simultáneamente por el Estado, la familia y el ahorro.

Un estudio elaborado por el think-tank económico Fedea establece la fotografía en el año 2022 de las Cuentas Nacionales de Transferencia. El trabajo, firmado por Julio López Laborda, Carmen Marín González, Jorge Onrubia y Ángel de la Fuente, reconstruye cómo se financia el consumo a cada edad con una combinación de rentas del trabajo, transferencias públicas y privadas, rentas de activos y ahorro. Su principal conclusión de fondo es que el sistema español descansa sobre tres grandes pilares redistributivos: el sector público, las transferencias intrahogar y los activos acumulados, cuya importancia aumenta con la edad.

La vida hasta los 25 años: dependientes del Estado y de la familia

Hasta los 25 años, de media, el saldo de las transferencias netas —sumando públicas y privadas— es positivo; es decir, los jóvenes reciben más de lo que aportan. El Estado financia educación, sanidad y otras prestaciones en esas edades. Pero además el informe subraya que eso no basta para explicar la foto: antes de la plena inserción laboral, el equilibrio entre consumo y recursos se resuelve con redistribución dentro del hogar. La familia actúa, literalmente, como una “institución aseguradora”.

Ahí aparece un dato llamativo: el papel de la vivienda en propiedad. Al imputar la renta de la vivienda a los miembros de más edad del hogar y repartir el consumo de esos servicios residenciales entre todos los convivientes, las cuentas registran una transferencia implícita hacia los menores de 30 años que viven en casa sin ser propietarios. En un país con alta propiedad de la vivienda habitual, ese mecanismo convierte la casa familiar en una pieza central del bienestar real, pocas veces interpretado así.

Infancia y juventud, el gran déficit económico

El trabajo evalúa en términos medios el déficit vital que se produce en esas edades. El consumo medio anual de un joven hasta los 25 años se reparte en unos 3.000-5.000 euros al año en educación pública; entre 1.000 y 1.500 euros anuales en sanidad. En total, corresponderían en gastos educativos totales entre 50.000 y 70.000 euros, y el gasto sanitario acumulado rondaría los 20.000 euros, por los que un joven podría haber recibido del sector público entre 70.000 y 90.000 euros.

Pero a esas cuantías hay que incorporar las transferencias intrahogar, es decir las aportaciones de la familia para el sustento y los gastos de los jóvenes. El estudio estima que hasta los 15 años esa transferencia puede moverse entre los 9.000 y los 11.000 euros anuales; desciende ligeramente entre los 16 y los 20 años, rondando los 7.000 euros y se reduce más entre los 21 y 25 años, en torno a los 2.000-5.000 euros anuales.

Una fracción relevante (entre 2.000 y 3.000 euros al año) corresponden a la vivienda, evaluada como una transferencia intrafamiliar, ya que su rendimiento imputado se atribuye a los adultos que residen en ella. En total, los gastos de un joven hasta los 25 años podría situarse entre los 200.000 y los 300.000 euros.

De los 30 a los 60, el gran periodo contribuyente

El gran momento de contribución llega entre los 30 y los 50 años. En ese tramo, las rentas del trabajo siguen creciendo, al igual que las prestaciones monetarias recibidas y los impuestos pagados. Pero la clave está en que la renta disponible media de esos individuos es superior a su consumo privado, de modo que financian con su superávit, mediante transferencias intrahogar, el déficit de otros miembros de la familia. En ese grupo, el saldo de las transferencias netas, públicas y privadas, es negativo, y alcanza su valor más intenso hacia los 50 años. El ahorro, además, sigue aumentando.

Entre los 50 y los 65 años la curva se modera: las rentas del trabajo y los impuestos comienzan a reducirse, pero la renta disponible sigue siendo superior al consumo privado, por lo que estas personas continúan transfiriendo recursos al resto del hogar. El saldo de transferencias netas sigue siendo negativo y las rentas de activos continúan creciendo, al igual que el ahorro.

La etapa de contribución, al Estado y a la Familia

En la vida adulta, el paradigma cambia. El individuo recibe rentas del trabajo, pero también aporta con sus impuestos al Estado, al tiempo que percibe servicios, Pero, además, hace contribuciones al sostenimiento de la familia. Una estimación basada en la evaluación del estudio permite valorar en los 450.000 euros la aportación al Estado durante toda la etapa laboral, mientras que la percepción en servicios públicos rondaría los 150.000 euros.

Concretamente, las aportaciones se efectúan a través de las cotizaciones sociales, el IRPF y el IVA y otros impuestos indirectos. Para un salario global de 1,5 millones de euros, las cotizaciones sociales rondarían los 200.000 euros, las del IRPF se situarían entre 120.000 y 200.000 euros y las contribuciones en IVA y otros tributos se moverían en una horquilla cercana a los 100.000 euros. Este es el momento en el que una persona financia al sistema.

Al tiempo, cada persona en edad laboral suministra al hogar, con cuantías anuales que se mueven entre los 2.000 y los 4.000 euros, lo que suma en el conjunto del periodo laboral unos 170.000 euros.

Vuelta a la dependencia con las pensiones, pero también se aporta

A partir de los 65 años, las pensiones pasan a ser la principal fuente de renta y el trabajo queda relegado a un papel accesorio. Los impuestos bajan de forma notable y el saldo de las transferencias netas, públicas y privadas, se vuelve “muy positivo y creciente”.

Hasta ahí, el retrato esperable del pensionista como receptor neto del sistema. Pero el estudio destaca que esos mayores siguen teniendo, en promedio, una renta disponible superior a su consumo privado y realizan transferencias a otros miembros del hogar, aunque de importe reducido, hasta los 80 años. Solo a partir de esa edad las transferencias intrahogar pasan a ser positivas para ellos.

Es decir, el jubilado medio español no aparece solo como beneficiario del sistema público, sino también como apoyo económico de hijos, nietos u otros convivientes durante una parte muy larga de la vejez.

Junto al Estado y la familia, el tercer pilar son los activos. El informe distingue expresamente entre las rentas generadas por el trabajo corriente y las procedentes del capital acumulado a lo largo del ciclo vital, precisamente para entender mejor cómo se financian los déficits de cada edad. Esa relevancia de los activos aumenta en edades avanzadas.

Una estimación basada en los datos del informe establece que de media cada mayor de 65 años recibe unos 15.000 euros anuales, sobre los que aporta en tributos unos 2.000 euros. Al tiempo, recibe prestaciones sanitarias (estimadas en 3.000 euros anuales), en servicios sociales y en otros servicios públicos, por más de 1.000 euros. La percepción de servicios aumenta a partir de los 80 años, pasando de los 4.500 euros de media hasta esa edad para incrementarse luego a unos 7.400 euros anuales.

El saldo intrahogar se invierte a partir de los 80 años. Hasta esa edad, una persona contribuye de media con unos 1.000 euros al sostenimiento familiar, mientras que a partir de los 80 comienza a necesitar aportaciones de sus descendientes.

Así, tras jubilarse, un español medio recibe del Estado unos 20.000 euros anuales entre pensiones y servicios públicos (sobre todo sanidad), pero paga poco más de 2.000 euros en impuestos y aún continúa ayudando a su familia durante parte de la vejez. En todo caso, la cuantía total percibida durante la vejez del Estado puede rondar los 300.000 euros.

Entonces ¿terminamos debiendo o recibiendo del Estado?

Responder a esa pregunta supone un ejercicio de estimación, ya que el informe no persigue realizar el balance económico de una vida, pero considerando los tres grandes periodos, el resultado quedaría relativamente equilibrado, incluso con un saldo ligeramente positivo para el individuo, en función de cuánto cotice en su vida laboral, cuánto viva tras jubilarse y la cuantía de su pensión.

Noticias relacionadas

El análisis de las cuentas generacionales que realiza el estudio permite matizar dos ideas muy arraigadas en el debate público. El primer mito es el de que los jubilados “viven a costa de los trabajadores”. En realidad, las cuentas del ciclo vital muestran que los mayores reciben pensiones y servicios públicos, pero durante buena parte de la jubilación siguen transfiriendo recursos dentro del hogar —por ejemplo, ayudando a hijos o nietos— y además consumen en parte ahorro y patrimonio acumulado durante su vida laboral.

Suscríbete para seguir leyendo

El ganadero asesinado en Ribadesella dejó todos sus bienes a su pareja, la mujer en la que se centró la investigación de la Guardia Civil

Alerta para conductores asturianos: una conocida marca pide dejar de usar sus coches por 'riesgos graves para la seguridad

Se buscan 100.000 metros cuadrados en Asturias para el gran almacén de datos de IA: 'Tenemos prisa; si no, consideraremos Galicia o Cantabria

El centro comercial Parque Astur cambia de manos: este es el grupo que se convierte en el principal propietario

Una inversión de 1.000 millones y 700 empleos: así es el proyecto para crear un gran almacén de datos de IA en Asturias

Asturias vuelve al centro del debate minero: España revisará sus reservas de minerales estratégicos y el Principado parte con ventaja

El jefe de Estupefacientes de Valladolid hizo que quemaba 50 kilos de cocaína en Cogersa para luego repartirlos entre los miembros de su banda

Las gasolineras asturianas, disparadas: el precio del diesel supera ya a la gasolina y en Cangas del Narcea alcanza los 2 euros por litro

El Principado dice ahora que los 6 millones que inyectó a Duro Felguera, y que no reclamará, "son de origen privado"

Conciertos a bordo, cócteles, cocina exclusiva y solo 28 pasajeros: Transcantábrico, el tren español de gran lujo que cautiva a los extranjeros (y este año viene con novedades)

Así es la economía de tu vida: ¿Cuánto recibes del Estado y de tu familia en la infancia? ¿Cuánto contribuyes como adulto? ¿Qué pasa en la jubilación?

El PSOE y el Principado, preocupados por la “influencia” de Vox en Castilla y León en “asuntos estratégicos”, como el peaje del Huerna o la financiación autonómica

La alerta de los agentes de medio natural en Asturias ante el aluvión de jubilaciones anticipadas: "La vigilancia corre peligro, vamos camino del colapso"

El Principado aprueba una nueva convocatoria de ayudas para el préstamo de libros escolares: la cuantía y cuándo se podrán solicitar

Los consumidores denuncian el "colapso" de las citas previas en la Seguridad Social y el SEPE: Oviedo no se libra

Más seguimiento en el HUCA y Cabueñes y entre los médicos residentes: el balance del primer día de la nueva semana de huelga sanitaria en Asturias


© La Nueva España