El privilegiado santuario asturiano donde el baile del eclipse fue total: "¡Qué barbaridad!"
El privilegiado santuario asturiano donde el baile del eclipse fue total: "¡Qué barbaridad!"
Cientos de personas, muchos llegados tras despertarse con nubes en la costa, disfrutaron desde el santuario cangués el eclipse
Cientos de personas grabando con sus móviles el eclipse desde la cruz del Acebo. / Mario Canteli
Lucía Rodríguez Alonso
En la explanada del Santuario del Acebo, en Cangas del Narcea, David Payares tocaba con ánimo su acordeón, amenizando la tarde de los cientos de curiosos que habían subido al enclave cangués para disfrutar de un fenómeno que prometía ser único. La última vez que había podido verse un eclipse total en Asturias había sido en el año 1905.
Los coches se fueron arremolinando en las inmediaciones, y de ellos salían, sillas de playa en mano, quienes no habían querido perderse el momento. Se dirigieron, poco a poco, a lo alto del santuario, junto a la cruz. Coni Tamayo se colocaba su gorra y observaba el alto de Santarbás. Estaba en primera fila, en un enclave que este miércoles se volvió privilegiado para ver un eclipse que finalmente quedó oculto en buena parte del Principado por culpa de las nubes y la niebla. Tamayo, sin ir más lejos, llegó desde Madrid hasta Luarca, donde tenía previsto disfrutar del acontecimiento. "Fue imposible, amaneció nublado y tuvimos que buscar un plan B en el último minuto, por eso acabamos en el santuario del Acebo", explicaba.
Por la colina se colaba la música de Payares. "Que me hagas la vida agradable…". César Iglesias y Gloria Silva bailaban al compás, bajo el Sol: "Si decides vivirla conmigo". Ambos llegaron desde Madrid animosos de ver un fenómeno que había comenzado mientras ellos movían los pies. "Mira, mira", exclamaba ella. Al colocarse las gafas, la Luna ya le había pegado el primer mordisco al Sol, comenzando su particular baile. Eran las 19.30 horas, y pasarían 62 minutos hasta hacerse de noche........
