Huracanes, epidemias, hambre y miedo en la Cuba terminal: “Cuando parece que un problema pasa, aparece otro mayor; la gente se siente muy vulnerable”
Un hombre transporta una televisión en medio de las inundaciones provocadas por el huracán "Melissa" en Santiago de Cuba, el pasado octubre. / AP
Marcos Palicio
En Cuba se está apagando la luz, y esto no es sólo la constatación literal de lo que ocurre en el país cuando la electricidad, todos los días, y a veces durante tres o cuatro seguidos, se va y deja la isla a oscuras. De tanto sufrir esas y otras penalidades, llega un momento en el que “las personas sienten que lo que se apaga es la luz al final del túnel, que no hay solución para nada…”. Antonio (nombre ficticio), cubano de Santiago residente en Oviedo, ha superado los 65 años y lleva cuatro en Asturias, seis en total en España. Trajo consigo su titulación universitaria superior, pero aquí “trabajamos en lo que pudimos encontrar”, cuidando personas mayores para buscar el futuro que se oscurece en su país.
Antonio da las gracias a la “ley de nietos”, que permitió otorgar la ciudadanía española a su esposa, descendiente de gallegos, y como tantos de sus compatriotas desterrados se extiende en el relato de las carencias materiales que son el tema inevitable de conversación permanente con la familia en los escasos momentos en los que los teléfonos reviven en aquella isla sin luz ni casi nada. En el entorno de Santiago, al oriente de la isla, han........© La Nueva España
