Pilar de "la mejor idea de Asturias", pionero en un lugar que "cambió la historia urbanística de Oviedo"
Oviedo, a pie de calle: Montecerrao (V)
Graciano García, en el parque de Montecerráu en las inmediaciones de su casa. / LNE
Juan A. Ardura
Graciano García tiene para contar largo y tendido de lo que supone apostar por una idea o un sueño por imposible o difícil que se antoje. Acaso por eso fue de los pioneros en instalarse en Montecerrao, cuando estaba al timón de la Fundación Príncipe de Asturias, hoy Fundación Princesa. Antes había vivido en el centro de Oviedo, pero no dudó en trasladarse a la zona que promovía su amigo, Fernando Álvarez, aunque, confiesa, «todavía no sé cómo pude pagar los trescientos mil euros que costó la parcela». El veterano periodista y editor allerano no se arrepiente, asegura, de aquel atrevimiento: «Es un placer vivir en un lugar donde lo primero que veo son árboles y gente pasear, además hay muy buena vecindad».
«Tenía una gran vinculación de amistad con Fernando, el fundador del proyecto de Montecerrao, la gran iniciativa de su vida, en la que planteó un nuevo asentamiento urbanístico que transformó la ciudad», cuenta Graciano García. «Era un hombre valiente, amigo de sus amigos y un día me dijo: ‘Te he reservado una parcela en la urbanización que proyecto’ . Yo no le respondí nada en aquel momento. Todavía hoy no sé cómo me acabé decidiendo. Cuando falleció Fernando me llamó el consejero que dejó en la empresa Monte Cerrao para decirme que tenía reservada una parcela; todavía no estaba nada cerrado, pero la verdad creo que en cierta forma fue un regalo de Fernando, que quería que yo estuviera y........
