La procesión del colegio de Villafría paró hasta la lluvia en Oviedo y generó expectación en las calles del barrio
La procesión del colegio de Villafría paró hasta la lluvia en Oviedo y generó expectación en las calles del barrio
Casi sesenta niños de la asignatura de religión, voluntarios, participan en una actividad sobre la Semana Santa "aprobada por el Consejo Escolar"
Alumnos de religión del colegio de Villafría portan el paso del Cristo. / Fernando Rodríguez
"¿Padres, familias, qué hacemos, son diez minutos, vamos a la iglesia de San Lázaro o tiramos para el pabellón cubierto?". La pregunta de la profesora de religión, Carolina Riquelme, pretendía despejar las dudas a la vista de la lluvia, que amenazaba puertas a fuera del colegio público de Villafría poco antes de las doce y media, la hora señalada para la salida de procesión más original y novedosa de la Semana Santa ovetense de 2026.
"¿A ver si está mi abuela por ahí?", preguntaba uno de los escolares ya preparado con hábito blanco, de plástico que hubiera servido hasta de impermeable en caso de una lluvia, que acabó dando tregua. El vestíbulo del colegio era un ir y venir, con los último retoques a los capirotespara adaptarlos al rostro infantil de cada procesionante. Aunque había dudas casi sesenta niñas y niños de la asignatura de religión acabaron realizando el recorrido largo, desde el colegio de Villafría hasta la iglesia de San Lázaro con dos pasos, uno del Cristo crucificado y el otro de una Virgen de la Esperanza hecha para la ocasión. Todo de forma artesana por el impulso de la "profe" de Religión, que también se encargó de dar la orden de salida: "Para arriba, que arrancamos a la iglesia" .
No........
