Begoña Quesada, escritora asturiana en Múnich: "Ya no reflexionamos, estamos perdiendo la capacidad de hilar, perdemos cosas básicas"
Begoña Quesada, escritora asturiana en Múnich: "Ya no reflexionamos, estamos perdiendo la capacidad de hilar, perdemos cosas básicas"
La autora gijonesa, ganadora en 2023 del premio nacional de ensayo "Jovellanos", regresa son "Memento", una novela sobre el poder de la memoria, y su borrado, para construir la identidad y las relaciones humanas
"El empuje desde fuera de las 'MAGA-verdades' es tan fuerte que encuentran grietas. Pensaba que Alemania era absolutamente inmune a estas cosas pero no es tan grande esa inmunidad como yo pensaba", afirma esta escritora y periodista, doctora en Relaciones Internacionales
Begoña Quesada, ante un ejemplar de su última novela, "Memento". / .
La escritora y periodista asturiana Begoña Quesada (Gijón, 53 años) es doctora en Relaciones Internacionales y máster por la Universidad de Columbia con una beca Fulbright. Ha trabajado para medios de prensa y diplomáticos en España, Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, donde reside actualmente, en la ciudad de Munich. Ahora publica su tercera novela, titulada “Memento” (ed. Edhasa), una ficción con aire de thriller que envuelve una profunda reflexión sobre el papel de la memoria, y su borrado, en la constitución de la identidad y las relaciones humanas. En 2023 recibió el premio internacional de ensayo “Jovellanos” con “En defensa de la imaginación” (ed. Nobel). El próximo día 17 de este mes de junio, en la Feria del Libro de Gijón, a las 17:30 horas Begoña Quesada hablará de “Memento”
-¿Como experta en relaciones internacionales cómo está viviendo desde Alemania este desbarajuste mundial?
-Con desazón. Todas las personas que han pasado por un cambio de paradigma, como fue por ejemplo el final de la Guerra Fría, lo viven con desazón. Me parece una situación de desorden mundial. Siempre ha habido cambios, pero hay cosas que me parecen inquebrantables, a las que no deberíamos renunciar. Hablo de los derechos humanos. De todas estas conquistas que alcanzamos después de la Segunda Guerra Mundial y a las que llegamos cometiendo errores, con dolor y sufrimiento; hablo de conocimientos a los que creo que no deberíamos de renunciar. Puede haber cambios de paradigmas en cuanto al concepto de poder, en cuanto a qué países son las grandes potencias. Pero hay cosas básicas que no deberíamos perder. El otro día vi a alguien con una chapa que decía: “A la ciencia no le importa tu opinión”. Es verdad: hay cosas que son hechos, no es cuestión de opinión. Por ejemplo, no puedes luchar contra el cambio climático de fronteras para adentro o detener una pandemia de fronteras para adentro. No funciona así. Confío en que la memoria nos haga, a una gran parte sociedad, agarrarnos esos derechos humanos que nos ha costado mucho conquistar. Usted y yo también venimos de una tierra, Asturias, en la que se han conquistado muchas cosas a base de mucho sacrificio. No deberíamos olvidar el sacrificio de esas personas que sufrieron para conseguirlas.
-Quizá la piedra de toque de nuestro problema se que estamos viviendo la anulación del valor de la verdad como referencia universal.
-Totalmente de acuerdo. No quiero hacer una cuña publicitaria de mi novela, pero eso es algo que está detrás de “Memento”, el hecho de que la verdad sea lo que uno recuerda acerca de cómo ocurrieron las cosas. En esta época de polarización hay personas que piensan que la verdad no existe, que todo es cuestionable y que la Tierra será plana si yo pienso que es plana, pero hay otros que se sienten en posesión de la verdad, que quieren mostrarnos el........
