Año de más nieves que bienes para la Asturias esquiadora: el balance de una campaña con polémica y esperadas inversiones a la vista
Año de más nieves que bienes para la Asturias esquiadora: el balance de una campaña con polémica y esperadas inversiones a la vista
Las incidencias en Pajares empañan una temporada con menos usuarios de los que cabía esperar ante la abundancia de precipitaciones n Las estaciones de Lena y Aller tienen nuevas inversiones a la vista
Esquiadores en la zona alta de Valgrande-Pajares, esta pasada temporada. / LNE
Definir la temporada de esquí que acaba de concluir en Asturias con una sola palabra resultaría atrevido, pero se puede decir que el vocablo en ningún caso podría ser un palíndromo, porque en este caso el juicio cambia según el enfoque. Si el punto de vista surge de análisis del potencial y de las inversiones, entonces late en el seno del sector un sentimiento de esperanza e ilusión. Si el análisis se centra en la gestión del día a día y del cuidado al servicio que ofrecen las estaciones, sobre todo Valgrande-Pajares, la visión se torna pesimista, con un punto incluso de indignación.
Se ha puesto en solfa hasta la seguridad de los remontes tras avalar la Fiscalía las advertencias que el director de Pajares, Javier Martínez, viene haciendo sobre los problemas en la estación y su derivada en riesgo para la seguridad de usuarios y trabajadores (adelantadas por este diario). La acusación pública ha presentado una denuncia contra el jefe de explotación de la estación al apreciar indicios de "un delito contra la seguridad en el trabajo en el desempeño de su actividad profesional". Un preocupante colofón a una temporada que por otra parte deja hitos históricos, como la conexión eléctrica de Fuentes de Invierno con San Isidro.
La valoración cualitativa se apoya en gran parte en los cuantitativo. Pero incluso las asépticas estadísticas son interpretables este año según donde se quiera poner el foco. Lo positivo es que nevó mucho más que años anteriores, lo negativo que esta abundancia de precipitaciones no atrajo a muchos esquiadores. De hecho, casi tres de cada cuatro aficionados se decantó esta campaña por esquiar en León, en San Isidro o Leitariegos, antes que por una de la estaciones asturianas, es decir, Pajares o Fuentes de Invierno.
Un cursillo de la Semana Blanca, el mes pasado, en Fuentes. / LNE
Antes de entrar en el análisis es conveniente examinar las cifras. Valgrande-Pajares y Fuentes de Invierno han cerrado la temporada con 67.374 usuarios, un 32% más que el ejercicio anterior, lo que apunta una recuperación tras varias campañas marcadas por la escasez de precipitaciones. Las mejores condiciones meteorológicas han permitido ampliar los días de apertura y mejorar la continuidad de la actividad, uno de los factores clave para el incremento de visitantes. Pero hay datos que apuntan que se podría haber sacado más rendimiento a la nieve.
En Pajares, la campaña arrancó el 22 de diciembre y se prolongó hasta el 5 de abril, con un total de 107 días de apertura. De ellos, sin embargo, solo en 35 jornadas se pudo esquiar en toda la estación. En cualquier caso, el dato contrasta con la campaña 2024-2025, la peor en cuanto a innivación de los últimos 25 años, en la que........
