menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La otra chica del napalm

10 0
07.07.2026

Puede que no fuera a ninguna parte. La vi desde el coche en un suspiro que se hizo fugaz y eterno a la vez, como el estertor de una agonía, pesado, rítmico y con un rápido final inevitable que se suele hacer interminable.

Iba completamente desnuda. Era muy joven. Puede que tuviera unos veinte años. El cuerpo, muy sucio, como de haber dormido en la calle noche tras noche, día tras día, sin más destino que seguir viviendo en una rutina de supervivencia que ni siquiera se cuestionaba a sí misma, entre el delirio de fumar crack y la fatiga de buscarlo sin descanso, a cambio de un sinfín de humillaciones a las que su cerebro había aprendido ya, de forma estremecedora, a pasar por alto. No huía de nada ni de nadie. Caminaba despacio, pero decidida, a un rumbo desconocido para mí, tal vez también para ella. Pasó a un metro del coche, pero no veía a nadie. Parecía ensimismada oteando al infinito con una mirada erguida y perdida a la vez. Un cuerpo atlético y sorprendentemente bien alimentado, pero que anunciaba acabar, en breve, en la mesa de autopsias de alguna morgue.

Nadie en aquel coche cambió sus planes, más allá de pronunciar un rápido comentario diciendo “pobre chica”, fugaz como para........

© La Marea