Disquero
El nuevo disco de Paul McCartney es una obra maestra. The Boys of Dungeon Lane presenta 14 piezas eslabonadas en una serie de historias contadas con los mejores recursos de Polma: su inagotable imaginería, la maestría melodista que lo caracteriza, rejuegos prosódicos, riqueza musical, giros sorprendentes, experimentación en equilibrio con recursos clásicos. El regocijo de la música.
Están los elementos que conocemos de Paul McCartney, pero también hay muchos descubrimientos, audacias e innovación. Desde luego que hay muchas atmósferas y momentos ligados a la era Beatles y a los comienzos solistas de Maca y su etapa con Wings. El factor determinante es la novedad: he aquí a Paul McCartney en el soberano ejercicio de su maestría musical. Es un disco novedoso con elementos de estilo.
Como lo hizo en su álbum McCartney III, toca prácticamente todos los instrumentos que suenan en el disco. Lo que escuchamos todo el tiempo es el entusiasmo contagioso, el placer infinito de hacer música, el optimismo como sello distintivo. La alegría.
Curiosamente, los discos en los que Maca ha tocado todos los instrumentos se caracterizan por su capacidad indagatoria y su poderío innovador y experimental: Chaos and Creation in the Backyard y en los que firmó como The Fireman: Rusches y Electric Arguments.
El disco The Boys of Dungeon Lane salió el 29 de mayo y de inmediato comenzaron los juicios superficiales y apresurados de siempre: que su voz suena cascada, que es un disco de pura nostalgia, que a Chuchita la bolsearon. El pretexto: que el maestro Polma tiene 84 años de edad, que cumplió este jueves 18 de junio.
Todas esas fruslerías caen por su propio peso: en primer lugar, no es un disco de un señor octagenario; le tomó seis años de su vida grabarlo, en medio de intensas giras de conciertos.
Su voz se escucha ágil,........
