La Copa Mundial en el marco de los derechos humanos
Faltan sólo 84 días para el arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El evento con mayor cantidad de espectadores a escala global levanta siempre gran entusiasmo entre los aficionados; sin embargo, como ha ocurrido en cada edición, y especialmente en las más recientes, los preparativos no han estado exentos de tensiones y contradicciones.
En redes sociales sobran las voces que defienden la presunta neutralidad política del futbol. De hecho, la propia narrativa de la FIFA históricamente ha apelado a la no politización del futbol. Sin embargo, la historia nos muestra que el futbol ha sido y es utilizado como espectáculo dócil para la instrumentalización política, así como también puede ser un potente mecanismo de reivindicación social.
Pensemos, por ejemplo, en el Mundial de Argentina 1978, que por un lado fue presentado como el “Mundial de la Paz” para limpiar la imagen del régimen de Rafael Videla a escala global, al tiempo que las Abuelas de Plaza de Mayo aprovecharon la cobertura mediática para ganar visibilidad internacional y proyectar su exigencia de verdad y justicia frente al régimen de tortura, represión y desaparición de personas que caracterizó a la dictadura argentina, así como al resto de dictaduras latinoamericanas.
Aquella edición mundialista también fue motivo de otras expresiones de protesta, como la campaña de Amnistía........
