Drogas, guerra e intervención
América Latina juega un rol de primer orden en la actual escalada militar global de Estados Unidos. Frente a una multipolaridad emergente, posibilitada principalmente por el ascenso de China como potencia global y, derrotado en Irán y en Cuba por dos formas de resistencia que han impedido que avancen sus planes genocidas, Estados Unidos trata de apretar la dominación en su “patio trasero”.
En los últimos años, ha logrado imponer la correlación de fuerzas más favorable de los últimos 20 años. Pero aún está lejos de recuperar su dominio absoluto. Por ende, lanza nuevas formas de agresión en toda la región. La recién difundida Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 (ENCD), publicada por el gobierno de Donald Trump el 4 de mayo pasado, es parte de la nueva ofensiva bélica en la región.
La nueva ENCD es una especie de corolario a la Estrategia de Seguridad Nacional presentada en diciembre de 2025. En ella, la “nación bajo Dios” (como se autodefine Estados Unidos en el documento) promete usar “todos los instrumentos del poder americano” en contra de dos tipos de enemigos: las Organizaciones Terroristas Extranjeras y las Organizaciones Criminales Trasnacionales que trasiegan precursores químicos de China e India.
Sin abundar en una mayor........
