Falta Luis Lauro
Luis Lauro fue internado de urgencia en el Hospital Universitario. Una bacteria agresiva se alojó en su sistema nervioso. Pasados unos días, invadió su cerebro. Alicia, su esposa, me comunicó la noticia un día después: el corazón de Luis Lauro se detuvo.
Pocos días antes, nos habíamos visto en un mitin en torno a Venezuela. Cincuenta años atrás nos habíamos conocido. Él era estudiante de sociología y yo coordinaba el colegio de esta disciplina en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Pronto nos hicimos amigos. Su entusiasmo y alegría energizaron la creación (1980) de un espacio necesario para la ciudad de mayor densidad industrial en México. Lo llamamos Oficina de Investigación y Difusión del Movimiento Obrero (Oidmo).
Un pequeño grupo animamos tareas de investigación ausentes en otras instituciones, incluso entonces en la universidad pública. Sus frutos alcanzaron “el arduo honor de la tipografía” (Borges): 29 de julio de 1936: un caso de lucha de clases, de César Gutiérrez (Oidmo); El grupo Monterrey, de Abraham Nuncio (Nueva Imagen), Cristal quebrado, de Luis Lauro Garza (Siglo XXI).
Oidmo se mantuvo poco más de una década. Su Departamento de Tocar Puertas trabajaba intensamente, como le consta a Paco Ignacio Taibo II, que también desarrollaba una actividad apícola en el mismo tema. En la ciudad se inauguraba el neoliberalismo con el cierre de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey (1986). Para Oidmo fue el canto del cisne.........
