menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

¿Quién gobernará Bolivia?

15 0
22.06.2026

Bolivia está al borde del colapso. Durante más de cuarenta días, las ciudades de La Paz y El Alto, junto con las regiones de Oruro, Potosí y Cochabamba, han sido asfixiadas por bloqueos que impiden el paso de alimentos, mercancías y personas por las rutas. Los manifestantes exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Los bloqueos son una colosal demostración del poder indígena y obrero contra un gobierno derechista impopular. Pero las movilizaciones distan de ser unificadas, y estas fricciones tienen el potencial de generar un perturbador vacío de poder y de escalar un clima político y económico peligrosamente inestable.

Mientras tanto, el gobierno recurre a tácticas cada vez más represivas en su intento de contener un conflicto que se está desplazando rápidamente fuera de su control. Noventa personas fueron detenidas y muchas resultaron heridas en la represión. Se informó que dirigentes sindicales fueron secuestrados en la vía pública y varios de ellos encarcelados. En un comunicado público, la Central Obrera Boliviana (COB) denunció al gobierno por iniciar una «cacería» contra su dirigencia.

Se produjeron detenciones arbitrarias de dirigentes sindicales en todo el país, en particular de aquellos vinculados al evismo (en referencia al ex presidente Evo Morales, líder de la izquierda boliviana). Por ejemplo, Yesenia Vargas, ex dirigente de la Federación del Trópico de Carrasco en Cochabamba, fue encarcelada esta semana. Vargas formaba parte de la delegación que viajó a El Alto para exigir la renuncia del presidente Paz.

Hace poco más de una semana, en las primeras horas del domingo, la Legislatura boliviana (de mayoría derechista) aprobó un proyecto de ley que le permitiría al presidente Rodrigo Paz declarar el estado de emergencia. Cosa que ahora ha hecho. Se teme que se desplieguen fuerzas militares para desbloquear las rutas por medio de la violencia. En un punto crucial, Paz también cuenta con el apoyo incondicional del gobierno de EEUU: el tenebroso secretario de Estado Marco Rubio le prometió asistencia de emergencia al acosado presidente.

La localidad de San Julián, en Santa Cruz, hogar de organizaciones campesinas conocidas como Interculturales, fue la semana pasada escenario de un violento «desbloqueo» en el que la banda paramilitar de extrema derecha Unión Juvenil Cruceñista, actuando junto a la policía, irrumpió en el pueblo y utilizó munición real contra los bloqueadores. No obstante, los movimientos sociales declararon que no darán marcha atrás ni negociarán con el gobierno.

Detrás de los bloqueos

Los sectores que coordinan la mayor parte de los bloqueos contra Paz en el altiplano son algunos de quienes lo votaron en las elecciones del año pasado. El pueblo aymara fue anteriormente un pilar esencial de la base del Movimiento al Socialismo (MAS), al que Paz cortejó con promesas........

© La Haine