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A 50 años del Golpe: 24 de marzo. El pueblo en las calles y el arriba nervioso

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27.03.2026

Las marchas y actos en conmemoración del inicio de la última dictadura este 24 de marzo marcaron un jalón en el volumen y alcance de la movilización popular. Allí se conjugaron dos elementos interdependientes: El repudio a la dictadura y la reivindicación de los 30.000 desaparecidos en primer lugar. Y con potencia nada desdeñable, el rechazo a la política del actual gobierno.

Todas las marchas, la marcha

Fue casi unánime la apreciación acerca de que constituyó una convocatoria de magnitud desusada. Recorrieron todas las crónicas las referencias a la plaza de Mayo colmada, Y a la avenida y las diagonales que rebosaban de gente.

Incluso se dijo que superó en número de asistentes a la marcha contra el 2×1, de mayo de 2017. La que exhibió un poder de convocatoria memorable.

Algo similar pasó con en otras ciudades. La caudalosa demostración del repudio colectivo a la dictadura fue en todo el país más que elocuente. Ocurrió otro tanto con el rechazo masivo a las políticas que una minoría de ricos y poderosos le ha propinado al pueblo una vez más. Acompañado por el firme deseo de que la actual agresión a las condiciones de vida y los valores de las mayorías termine cuanto antes.

La movilización tuvo carácter federal. Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán. También Mar del Plata, con una masividad notable en proporción al tamaño de la ciudad. Corresponde anotar que las movilizaciones fueron extraordinarias aún en distritos que dieron un voto masivo a la Libertad Avanza en el pasado octubre.

Las marchas constituyeron una muestra de la diversidad y riqueza de las organizaciones de la sociedad argentina. Colectivos que vienen de una larga historia y otros muy nuevos. Los que conocíamos por el nombre pero nunca habíamos cruzado. Y los que creíamos que ya no existían. Y allí está cada uno; con decenas, centenares o miles de seguidores. Desde el grupo reducido que anima espacios locales, al movimiento de masas de alcance nacional. Con todas las posibilidades intermedias.

También fueron miles los y las a los que mal se llama "espontáneos". Van solos o en pequeño grupo familiar o de amigues. No se trata de exaltarlos en tanto "independientes". Como si eso fuera por sí sólo un mérito. Sí darles el valor de señalamiento acerca de que la convocatoria fue más allá del muy numeroso contingente de las diversas militancias.

Otro rasgo no por reiterado menos admirable es el de la creatividad popular. En gran parte volcada a la relación entre 1976 y el presente. Pullas al gobierno de Milei mediante. La diversión popular estaba allí. Agrupaciones de teatro comunitario, murgas, grupos de percusión.

Es otra gran tradición que se continúa o se........

© La Haine