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Elecciones sindicales en la ertzantza y la constatación del fascismo rampante

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04.04.2026

Alrededor del Aberri Eguna es siempre necesario reflexionar sobre el contenido social de la patria obrera que necesitamos, más cuanto que la crisis del imperialismo, incluida su pequeñita porción vasca, está tensionando al máximo las contradicciones de clase y nacionales en el mundo y en Euskal Herria. Por esto es muy importante analizar los resultados de las últimas elecciones sindicales en la policía regional de Vascongadas, gracias a las que, para sorpresa de nadie, supimos que las había ganado EUSPEL. Decimos que para sorpresa de nadie, porque viene de lejos la constatación de la presencia de una corriente reaccionaria cuanto menos, dentro de la ertzantza y de las fuerzas policiales en general.

Toda policía, sea ertzantza, Gestapo o aquél bobbie inglés mítico que ocultaba con su sonrisa la terrible violencia británica contra las clases y pueblos explotados, lleva en su interior el embrión más o menos desarrollado del autoritarismo y hasta del fascismo en caso extremo. Ese germen aparece ya en el nacimiento de primera ertzaña en 1936-1937, cuando el PNV necesitaba una fuerza de orden para contener y hasta reprimir a la izquierda vasca y defender las propiedades capitalistas. Más aún, el fuerte conservadurismo de la ertzaña, realidad asumida por todas las fuerzas político-sindicales del momento, ya estaba latente en la premeditada polisemia de su nombre que puede confundir entre artzaina -pastor--y ertzaña -policía--: la policía es el pastor que cuida al pueblo, al rebaño. ¿Cuidarlo de qué y para quién?

Bajo el eufemístico calificativo de "Euskal Polizia" podemos observar cómo se está desarrollando un proceso de homogeneización y cohesión que facilita la interconexión entre la ertzantza y las policías locales, actuando como vasos comunicantes que facilitan la expansión de estas posiciones reaccionarias. Ya no son los «munipas» de hace décadas sino cada vez más cuerpos especializados en vigilancias, controles y represiones socio-políticas, sobre todo en ciudades y grandes pueblos. El hecho de compartir academia de formación (Arkaute) no es baladí, y las estructuras sindicales compartidas en varios casos, desde luego, ayudan en esto. Además, muchas investigaciones relacionan Arkaute y la ertzantza con los sofisticados medios de espionaje global del Mossad israelí por no hablar de las relaciones históricas entre la CIA y los servicios del PNV.

Tampoco debe pasársenos por alto la gran presencia de elementos procedentes de otros cuerpos policiales de origen español, así como ex-miembros del ejército dentro de la ertzantza. Algo que viene desde sus inicios, pero que ahora adquiere especial relevancia. Aquella primera ertzaina ya tenía como mando efectivo a un oficial de la Guardia Civil de la II República española. La creación de la Ertzantza en 1982 respondía al acuerdo estratégico entre la socialdemocracia española e internacional con la democracia cristiana vasca e internacional, fundación inserta en la doctrina imperialista de guerra de contrainsurgencia detallada en el Plan Zen del PSOE de finales de 1982, por citar un solo referente.

La Ertzaintza, EITB y otros minipoderes prestados por el Estado español a Vascongadas y en mucha menor medida a Nafarroa, tenían en primer lugar el objetivo de reforzar la lucha contra el independentismo socialista autoorganizado en el Movimiento de Liberación Nacional Vasco y en las diversas organizaciones armadas, sobre todo en ETA militar.; y en segundo lugar contra la poderosa lucha de clases diaria del pueblo trabajador enfrentado a prácticamente todas las explotaciones e injusticias que sufría. Un alto dirigente del PNV dijo entonces que la Ertzaintza derrotaría a ETA en pocos........

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