Una celda compartida
Algunos delincuentes sociatas han pasado ya por el talego y otros deberían ir pasando próximamente. Por mucho que griten las furcias mediáticas, la pelota se ha puesto en movimiento y se desliza inexorable. Soberbio espectáculo el de una organización criminal que se descompone, siendo estos momentos cruciales entre dos etapas los más peligrosos. Un mundo que no termina de desaparecer, mientras en los estertores se revuelve y puede dar los últimos zarpazos. Irse haciendo daño. Eviten en la medida de lo posible el transporte público ferroviario.Hay algo de fascinante en esta caída, como el que contempla una voladura controlada que puede llegar a descontrolarse. El corazón en un puño mientras oscurecen los cipreses sobre el puño y la rosa. Pero fue emotivo ver las sensaciones tanto tiempo reprimidas de venezolanos a los que arruinaron el país y la vida, con la imputación de ese tipo siniestro y saqueador internacional. Qué hermoso, carajo, que la rapiña por lucro personal y la devastación de un territorio en beneficio propio tengan al menos una mínima consecuencia. Vamos a sonreír por los años en la batalla. Quien más y quien menos aportó su granito de arena. Tú, amigo progre, tú no, claro. Ellos van a ir a juicio y, manda narices, tú lo vas a ver todo desde casa. Sinceramente, no me parece justo.
Ya sé que no se puede pedir responsabilidad penal........
