Un chulo
«La izquierda española necesita un chulo», decía esta semana una columnista en un diario del bipartidismo. Se refería a Rufián, l’enfant terrible del separatismo catalán, que igual baila con Esther Expósito que embelesa a Vito Quiles. Un chulo, con Sarah Santaolalla sentada a su lado, explicando en Galileo lo que habría que hacer para quitarle escaños a VOX en un Frente Popular redivivo. El «socialismo separatista», que en la cabeza de Rufián suena perfecto porque aspira a ser, al mismo tiempo, internacionalista y paleto, cosmopolita y provinciano.
A Rufián no le preocupa que el máximo responsable de la Policía Nacional haya sido un violador que sacaba la pistola reglamentaria cuando iba a los prostíbulos. ¡Cómo le va a preocupar lo que pase en España, si lo que quiere es romperla! Sin embargo, se ve como sustituto de Sánchez, liderando la........
