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Don Diablo

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06.10.2026

La (digamos) democracia española le ha cogido miedo a Pedro Sánchez. Como Butragueño en sus buenos tiempos, cuando la coge, el estadio aun piensa a ver qué inventa. Se ha ganado esa expectativa, incluso ha estimulado una creatividad en nosotros. Ya cualquiera te elucubra una hipótesis sobre un plazo de recurso, el Supremo, la composición de la Junta Electoral… Nos movemos todos a nivel de disposiciones adicionales y Sánchez obliga a leer la letra pequeña. Qué tío. Vamos a ir a las urnas sugestionados, cerrando el sobre con saliva como si el voto fuera la carta a la novia de un soldado.

De alguna manera, podemos decir que con él hemos aprendido a conocer mejor nuestras instituciones. A apreciar su elasticidad, sus auténticas posibilidades; ahora, por ejemplo, la diputación permanente. En esos........

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