Contar penurias
Hace unos días, me asaltó el titular de una entrevista a Carlos Alsina: «Mis cuatro hermanos y yo vivíamos entre literas con mi abuela y mis padres». Pocos días después, otro de Vicente Vallés: «Vivía con mis padres en una chabola que construyó mi abuelo con sus propias manos». ¿Qué está pasando? No acabó ahí. El periodista Jesús Cintora ganaba actualidad por hacer llorar a una tertuliana y recordé que él también había sufrido penalidades. Efectivamente: «Mi madre me contó que en mi familia comían un huevo entre tres hermanos, y mi padre que dormían en un colchón tres hermanos».
Dividir el huevo en tres es como de Carpanta y supera al abuelo jornalero de Moreno Bonilla. Hay una cierta coquetería en contar estas cosas. No murió........
