Resultado extraordinario
El resultado de Vox en las elecciones andaluzas, aunque sólo parezca bueno, ha sido extraordinario. Cuando empezó la campaña, lo tenía todo en contra. Ahora se olvida, pero se daban las condiciones de una tormenta perfecta: factores objetivos, como la complicada situación internacional de los aliados de la formación, y factores subjetivos, como la sensación de que el ascenso de Castilla y León se había enfriado, aunque aquello obedecía más bien a una inflación de las expectativas.
El primer acierto de esta campaña fue, justamente, enfriar las expectativas. Pero enfriarlas mucho, hasta el borde mismo de la congelación. Escribí entonces que se trataba de un movimiento arriesgado, capaz de desmovilizar al electorado, pero muy inteligente, porque era —si me perdonan el palabro— un win-win: «un dos en uno: se minimiza el chasco y se maximiza el logro».
Lo que no me esperaba es que Juanma Moreno Bonilla, listo........
