Señales de alarma mundial para sordos como tapias
El presente artículo lo publiqué en 2007- hace 19 años con el título » En un barco en peligro«. Como Google lo habrá extraviado » inadvertidamente», por supuesto, lo vuelvo a poner en circulación llevado por el asombro ante la profunda inmovilidad de fondo con que se construye la historia en nuestro mundo.
En un barco en peligro
Hemos llegado al límite. Para los científicos mejor informados, el cambio climático está aquí y es tan irreversible como sus catastróficas consecuencias. Para economistas y sociólogos, la pobreza mundial no cesará de crecer, y no bastarán todas las ayudas humanitarias de gobiernos y ONG. Porque si nunca bastaron, menos ahora. Y con la pobreza, las guerras locales y vecinales y las migraciones de hambrientos que aumentan por días.
Los médicos predicen nuevas enfermedades mientras persisten o aumentan las conocidas (como sucede con el SIDA) y rebrotan algunas que se creían superadas (como sucede con la tuberculosis).Por otro lado, cada vez son menos efectivos los antibióticos.
Los políticos se hallan extremadamente presionados por los poderes del gran capital mundial y local (cada vez más próximos entre sí) y por las diferentes mafias (cada vez más próximas a los anteriores).
Esto tiene consecuencias importantes:
Una, los políticos sucumben a las presiones multinacionales, convirtiéndose en meros capataces de obras públicas y gestores del gran capital multinacional del armamento, la energía, las industrias químicas, farmacéuticas y de alta tecnología y la construcción. Son rehenes de los grandes grupos financieros y bancarios que -juntos a los anteriores- pagan tantas de sus campañas electorales.
La consecuencia inmediata es una sensible disminución del papel de las ideologías y de los parlamentos. La democracia (donde la hay) retrocede.
El arte y la cultura, por otro lado, también han caído en manos mercenarias, y han sido convertidos definitivamente en producto mercantil, como todo cuanto tiene algún valor para el mercado tragalotodo. Y en cuanto a la educación, ¿qué podemos añadir que no se sepa ya sobre el profundo desinterés de tantos estudiantes por aprender, y el problema de orden público en que se han convertido las aulas en tantos países?
Los jóvenes carecen de orientación, de interés, de valores éticos, de empuje. Esto le está reservado a minorías. En los demás prevalece la apatía, el vivir al día, el no querer complicarse la vida, las ganas de divertirse exclusivamente. Leen poco o nada; piensan poco o nada; y para ellos el sexo, los amigos, las videoconsolas, los botellones y otras drogas son la expresión de lo que se puede aspirar en este mundo. No esperan tener un trabajo digno (los contratos-basura son otro éxito del gran capital) ni se les facilita el ser independientes con la suficiente garantía laboral como para permitirse formar una familia o tener su propia vivienda (su precio inasequible, un nuevo éxito del gran capital).Sin duda esto explica bastantes de sus actitudes escapistas, – suicidos incluídos) aunque no se pueden justificar por ello.
El capitalismo globalizador ha triunfado en todas partes (globalización es la mundialización del poder de los ricos), pero sus consecuencias son aterradoras por lo que tienen de rearme bélico, crisis económica, imposición de modelos culturales que favorecen la expansión del capitalismo, y desarme moral, pero rearme militar para nuevas guerras.
La escalada bélica mundial continua en busca de recursos energéticos y del control político-militar incluye genocidio en los países pobres y/o de “otra religión”.Lo primero busca arrebatarles sus tesoros, y lo segundo asegurar la buena conciencia de estos nuevos “cruzados” medievales que cínicamente dicen defender la democracia y luchar contra el terrorismo mientras restringen libertades y practican lo segundo.
Estamos al límite en un barco que se hunde. Pero la conciencia de la mayoría de los pasajeros (nosotros), duerme. Sonámbula, anda metida en la materia, el consumismo, atrapada en las tradiciones religiosas y mundanas ausentes de valores espirituales y en las informaciones que se le suministran a diario por los medios. Pero la conciencia puede despertar. ¿Cómo hacerlo después de la traición de las iglesias y contra el frente organizado que mantiene el neoliberalismo en todo el Planeta?….Despertando la conciencia mediante la práctica de las leyes espirituales. Hay muchos caminos para llegar al mismo destino, la cuestión es que cada uno busque el suyo para finalmente transformarse en alguien más noble, más desinteresado, más divino y menos “humano -demasiado humano”.
