La revolución traicionada. La verdadera historia de Balius y Los Amigos de Durruti
Las páginas rudas, restallantes como trallazos, en las que en más de una ocasión se acusaban los dolores de las lesiones físicas que minaban la existencia de Marat (¿también en esto vamos a coincidir, Balius?) levantaron en vilo y canalizaron los anhelos de los desesperados revolucionarios que cada día veían más lejano el espíritu redentor del 14 de julio.
Y ocurrió lo que forzosamente había de ocurrir y lo mismo que ocurrirá también aquí por poco rescoldo revolucionario que quede en los dirigentes de la revolución del pueblo. Los primeros aldabonazos de Marat en El Amigo del Pueblo, más que sorpresa, causaron estupor en los orientadores del movimiento. Se le persiguió, se le quiso apartar de la lucha con procedimientos expeditivos. Marat, frío, aferrado a su teoría revolucionaria, no se intimidó y sus disparos fueron cada vez más certeros. No tardó en ser la figura única de la revolución.
Fulmen, “Los Amigos de Durruti y el momento revolucionario”, El Amigo del Pueblo, nº 2, 26 de mayo de 1937.
Ya en su primera edición, este libro desafió todas las ortodoxias consolidadas de la historiografía sobre la Guerra Civil y la Revolución. Esta edición, revisada y ampliada con innumerable documentación inédita, es casi un nuevo libro, que impugna las mitologías republicanas y estalinistas, pero también el santoral y los mitos del «patriotismo cenetista».
Miquel Amorós muestra una memoria ocultada y tergiversada que permite ver desde una luz diferente el dilema «guerra o revolución». A través de la historia de Jaime Balius, La revolución traicionada narra los entresijos de toda una época. Arrancando del catalanismo independentista de Macià y Estat Català en el que comenzó a militar —y del que quedan reflejados sus aspectos más oscuros y pueriles—, el proceso de radicalización libertaria de Balius permite conocer lo mejor de una generación del anarquismo revolucionario.
Enfrentándose a la deriva gubernamental y autoritaria de la CNT y la FAI,, a la militarización de las milicias y el desmantelamiento de los comités y las colectivizaciones, Los Amigos de Durruti fueron la réplica principal al proceso contrarrevolucionario posterior al 19 de julio. Ellos vertebraron y dieron contenido al malestar de las bases anarquistas y también a la insurrección de Mayo de 1937.
Una ruptura con los lugares comunes sobre la guerra, que reivindica unos protagonistas cuya memoria incómoda es más fructífera que todas las versiones fosilizadas de la historia oficial. Una obra que cambia radicalmente la mirada sobre una época.
