50 años de la sangrienta transición. Sangres de abril 1976-1981
Para comprender bien el presente, es necesario conocer el contexto en el que se produjo la transición, y los límites que se impusieron a sangre y fuego. Porque la transición, la Constitución, están teñida de sangre y no se fraguaron en un clima de verdadera libertad.
En 2018, Alejandro Pacheco (Madrid 1958-2022) e Iñaki Alrui, miembros de la Asamblea de Redacción de LoQueSomos, iniciaron una recopilación de los asesinatos de la transición, coincidiendo con el cuarenta aniversario de la Constitución.
Ahora volvemos a recuperar aquellas recopilaciones con la colaboración de Rosa García Alcón, y es que queremos aprovechar el año uno de la democracia, o sea los “50 años de la transición”, para volver a recordar los crímenes cometidos durante ese periodo que no fue para nada tan pacífico como nos han contado. La transición fue de hecho una violencia brutal desde el aparato del estado, ya fuese a través de sus brazos armados oficiales —la policía y la guardia civil— o por medio de las bandas fascistas (siempre parapoliciales) que se encargaron de reprimir huelgas, manifestaciones y todo tipo de reivindicaciones.
⇒ 50 años de la sangrienta transición⇐
Ninguno de los crímenes aquí recordados han tenido su merecido castigo, ni siquiera han sido juzgados penal o políticamente como lo que son: asesinatos. Asesinatos de Estado o amparados por el Estado. Y recuerden vamos mes a mes, ahora… Abril:
6 de abril. Burguete. Navarra)
Oriol Solé Sugranyes. 28 años. Oriol era un militante del MIL (Movimiento Ibérico de Liberación) que participó en la fuga de la cárcel de Segovia, de la que salieron 29 presos políticos (24 militantes de ETA y 5 catalanes del FRAP, FAC, MIL y PCE), por un túnel que habían excavado durante meses. A través del alcantarillado, recorriendo un tramo de unos 800 metros, llegaron al exterior donde les........
