Los mundos de Alfredo Bryce Echenique
“Sólo quería absoluta calma para pensar por qué se había desarrollado en mí una actitud triste acerca de la tristeza, una actitud melancólica acerca de la melancolía, una actitud trágica acerca de la tragedia. Por qué me había llegado a identificar con los que me producían horror y compasión”
«La novela no nació del espíritu teórico sino del cómico. Y pienso que uno de los errores más graves de Occidente es el de no haber comprendido a fondo la expresión más occidental del arte»
Este martes pasado falleció el escritor peruano (Lima, 1939 – 2026), sin lugar a dudas una de las voces más singulares de la literatura latinoamericana del pasado siglo. Escritor de muchos viajes: desde su ciudad natal se fue a Europa y vivió en Francia, Grecia, Italia y Alemania. En el primero de los países europeos nombrados ejerció como profesor en las universidades de Nanterre, La Sorbona, Vincennes y Montpellier. Desde 1984 a 1996 vivió en Barcelona, en donde le había pillado el denominado boom, aunque mejor tal vez decir el post-boom; en donde fue fichado por Carlos Barral y representado por la agente literaria Carmen Balcells.
Su primera publicada, fue la recopilación de cuentos, Huerto cerrado, que fue premiado con al premio Casa de las Américas en 1968, siendo publicada por la misma institución en La Habana. Ya desde los primeros pinitos, siguiendo la senda de Julio Cortázar- al que descubrió en País- y de su compatriota Julio Ramón Rybeiro, entreveró en sus obras el humor, melancolía, tristeza y tragedia que fueron sus preocupaciones constantes; precisamente la cita con la que encabezo este comentario, de F.Scott Fitzgerald, fue utilizada en otra de sus recopilaciones de cuentos, La felicidad ja, ja, en la que la cita mentada fue acompañada por la mención a una «canción que andaba de moda», que es la que dio titulo al volumen.
Las tonalidades autobiográficas resuenan en no pocas de sus obras, al menos como música de fondo, en especial en la exitosa Un mundo para Julius, publicada en 1970, en la que con un humor sarcástico, y con una mirada inocente del protagonista Julius retrata la decadencia de la clase burguesa en el poder; la novela fue anunciada como «una sorprendente revelación de la literatura latinoamericana», leyéndose en su primera edición: «el retrato de un sector feliz y despreocupado de la oligarquía de otras muchas ciudades........
