Mercenarios y fascistas
Los medios funcionales a las oficinas hegemónicas echan mano a la bolsa de residuos de la historia para reconvertir lo obsceno en proeza, lo mediocre en virtud, lo delictivo en acto de heroísmo.
Lo que era despreciable hoy es agradable, lo más bajo del ser humano se ha convertido en ejemplo a seguir. Todo sirve para cantar a coro loas a la guerra planificada en Ucrania.
No es solo la demonización de Rusia, esto apenas es un detalle. Es la intención de desmantelar la construcción de una alternativa multipolar en un planeta fosilizado por el manoseo imperial anglosajón. Demonizar a Rusia es el complemento de la demonización a China, el trofeo más ambiciado por las corporaciones occidentales. Y luego India, Sudáfrica y Brasil y los demás BRICS fundadores y adherentes que integran el grupo separatista».
Vemos a diario los ataques perversos rusos sobre territorio ucraniano, cientos de artefactos explosivos que golpean las ciudades y causan muerte y destrucción. La tasa de víctimas civiles en los cuatro años de guerra es la más baja de todas las guerras y hay operativos de bombardeo a puntos estratégicos que no ocasionan un solo herido leve. La prensa occidental no tiene interés en bombardeos que no produzcan muerte. Siempre hay alguno en los informes, aunque bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil y el mismo ejército ucraniano no hablen de víctimas. (Curioso: en Ucrania las agregan, en Gaza las quitan)
La práctica es sumar y, con insistencia, mostrar peluches en la calle, hamacas rotas y abuelitas llorando. No solo las abuelitas lloran la tragedia, todos lloramos la tragedia de esta guerra........
