El servicio secreto marroquí «en pelotas» : Una filtración expone las entrañas de su aparato de espionaje
¿Podrá el Gobierno Sanchez averiguar finalmente quién lo espió y ordenó abrir la frontera ceutí? ¿Fue Ceuta escenario de una crisis migratoria espontánea o de una operación planificada desde las estructuras de poder marroquíes?
Una filtración sin precedentes expone los datos de miles de integrantes de los servicios de seguridad marroquíes. Sus autores prometen revelar ahora los nombres y las órdenes de quienes supuestamente organizaron la entrada masiva de migrantes en Ceuta.
Durante años, Marruecos ha sido acusado de desplegar en España y otros países europeos una estrategia que combina métodos muy distintos: intensa vigilancia a los opositores a la Monarquía alauita, infiltración de comunidades emigrantes, captación económica de políticos, utilización del programa Pegasus y presión migratoria sobre las fronteras de Ceuta y Melilla.
Hasta ahora, esas acusaciones aparecían dispersas en investigaciones judiciales, informes de inteligencia y revelaciones periodísticas. Siempre faltó una pieza que permitiera observar el aparato encargado de ejecutarlas. Ahora esa pieza puede haber comenzado a salir a la luz.
Un grupo de piratas informáticos denominado Jabaroot acaba de difundir estos días una gigantesca base de datos que, al parecer, contiene las identidades de nada menos que 70.000 integrantes de los servicios de inteligencia interior y de la policía marroquí. No todos serían espías operativos ni la aparición de un nombre prueba por sí sola ninguna actividad ilegal. Pero antiguos miembros de los Servicios Secretos marroquíes han reconocido ya a varios responsables relevantes, lo que proporciona credibilidad parcial a una filtración cuyo alcance completo todavía se desconoce.
La importancia de los archivos citados no reside únicamente en su volumen. Sus autores aseguran que entre las personas expuestas se encuentran agentes enviados a Europa para realizar operaciones clandestinas. Y prometen algo todavía más comprometedor: publicar los nombres y las órdenes recibidas por quienes supuestamente organizaron sobre el terreno las entradas masivas de migrantes en Ceuta.
De ser auténtica esa documentación, podría ayudar a reconstruir una historia que comenzó mucho antes de la última crisis fronteriza: la conversión de los servicios de seguridad marroquíes en un poderoso instrumento de política exterior; el espionaje de periodistas, activistas y dirigentes europeos; la infección con Pegasus del teléfono de Pedro Sánchez; las sospechas de corrupción en el Parlamento Europeo; y la utilización de la inmigración como mecanismo de presión sobre gobiernos necesitados de la colaboración de Rabat.
Eso es lo que está en juego. No se trata solamente de una lista robada ni de una guerra entre piratas informáticos y agentes secretos. Se trata de averiguar si Marruecos ha logrado construir a lo largo de años una red de vigilancia e influencia dentro de Europa y si la filtración de Jabaroot puede o no revelar, por primera vez, quiénes la integran, cómo actúa y hasta dónde llegan sus órdenes.
El misterio comienza con un archivo que ya circula por las redes. Pero la prueba que podría cambiarlo todo es la que sus autores aseguran guardar todavía.
EL «REGALO» QUE LLEGÓ DESDE LAS SOMBRAS
El archivo comenzó a circular este mismo lunes casi sin aviso. Contenía nombres, números de identidad, identificadores administrativos y años de reclutamiento de cerca de 70.000 personas vinculadas presuntamente a la Dirección General de Vigilancia del Territorio —DGST, el servicio de Inteligencia interior— y a la Dirección General de Seguridad Nacional, la policía marroquí.
Una segunda relación añadía información todavía más delicada: grados profesionales y números de identificación bancaria de unos 1.400 funcionarios.
Varios antiguos agentes marroquíes consultados por el digital conservador español El Confidencial, reconocieron algunos nombres, entre ellos responsables de recursos humanos, contraespionaje e investigación. La autenticidad completa del material no ha podido ser verificada públicamente, pero esas comprobaciones parciales indican que no se trata de una simple lista fabricada al azar.
El colectivo Jabaroot presentó la filtración como un «regalo a Europa y especialmente a España». Su mensaje sostiene que entre las personas expuestas figuran agentes que habrían trabajado en territorio europeo realizando operaciones de espionaje, escuchas y captación de políticos o empresarios. Marruecos no ha confirmado oficialmente ni la procedencia ni la integridad del archivo.
Pero la lista podría ser solamente el primer movimiento. Los autores de la filtración han prometido publicar otra relación, mucho más reducida y peligrosa: la de quienes supuestamente «orquestaron y coordinaron el plan de Ceuta». El colectivo Jabaroot asegura poseer copias de órdenes dirigidas a agentes desplazados a Fnideq —Castillejos, junto a la frontera ceutí— antes y durante la reciente entrada de migrantes.
Si esos documentos aparecieran y fueran autentificados, convertirían una sospecha política en una........
