El país que queremos
Sueño con un país que no duela, que dé ganas de presumirlo al mundo con todos sus matices, que luzca orgulloso y feliz, como la gente que lo habita; sin grandilocuencias, hermoso en su pequeñez caribeña.
Aspiro a vivir sin prefijos, que la lucha por lo imprescindible no nos robe las horas de vigilia y también las de descanso, y que lo básico deje de ser anhelo de muchos y privilegio de pocos. Que alimentarnos no sea proeza ni favor, y que el transporte no se vuelva más importante que el destino.
Quiero que el trabajo llene el bolsillo y el alma, que incite a los que hoy tienen sin dar y enderece la pirámide que intenta mantener el equilibrio sobre un vértice. Que comprar con el salario no imponga sucesivas jornadas de agonía para extraer efectivo ni súplicas en cada comercio para ejercer el derecho a elegir la modalidad........
