La trampa del dinero fácil
Un mensaje de texto ofrece trabajo desde casa, y solo hay que dar «me gusta» a videos o calificar productos en línea. El pago prometido es atractivo y, al principio, llega puntualmente. Semanas después, para desbloquear retiros mayores, el usuario debe depositar su propio dinero. Cuando lo hace, la plataforma desaparece.
Es el guión de las estafas de tareas, un fraude que ha ganado popularidad en el ecosistema digital cubano.
Los falsos reclutadores contactan a sus víctimas por mensajes de texto y ofrecen puestos remotos para «calificar» o «comentar» productos. La mecánica se repite con variaciones mínimas; siempre se alimenta la expectativa con pagos simbólicos y se retiene lo sustancial hasta que la victima ya invirtió demasiado para dar marcha........
