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«Esta II Bienal de Humor Político nos invita a sonreír, a pensar y a mantenernos lúcidos y libres»

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14.06.2026

Que estemos inaugurando en La Habana, en junio de 2026, un importante evento artístico internacional, con la participación de obras enviadas por decenas de creadores de 38 países, es uno de esos milagros que iluminan la historia de la Cuba revolucionaria. El imperio que se empeña en destruirla es muy poderoso; pero no todopoderoso. No ha podido silenciar su voz. No ha podido aislarla.

La Cuba que se atrevió a hacer «una Revolución socialista en las propias narices de los Estados Unidos», como dijo Fidel en abril de 1961, en vísperas de la invasión por Playa Girón, está sometida hoy a un cerco implacable, a un proyecto de asfixia total, y es, al propio tiempo, víctima de una campaña de odio, mentiras y descalificaciones, que trabaja todo el tiempo, a todas horas, a través de los medios hegemónicos y de las redes sociales, para presentarla ante el mundo como un «Estado fallido».

Esta Bienal de Humor Político, convocada en medio de condiciones tan difíciles, en medio de la guerra híbrida que nos hace el Imperio, entre apagones, carencias de todo tipo y reiteradas amenazas de intervención militar de boca de Trump y de Marco Rubio, representa, en primer lugar, un regalo para nuestro pueblo, siempre ávido de cultura, siempre ávido de arte; representa también una victoria para la mucha gente digna y solidaria que se moviliza por Cuba en el mundo, que lucha contra el bloqueo, que hace un enorme esfuerzo para enviarnos medicinas, alimentos, lámparas recargables, todo lo que pueden reunir, y, junto a eso, mensajes muy estimulantes de apoyo y esperanza; y representa igualmente, sin ninguna duda, un bofetón moral para aquellos que, desde el Norte, están aplicando —con particular perversidad— un castigo colectivo a toda la población cubana, a niños, ancianos, embarazadas, enfermos, mientras culpan cínicamente al «régimen» de lo........

© Juventud Rebelde