Petróleo: Despertamos de una ilusión de armonía
Según la sabia conseja de Arturo Uslar Pietri y Juan Pablo Pérez Alfonzo, la renta petrolera tiene su origen en la liquidación progresiva de un activo público como lo es la riqueza del subsuelo.
En el texto Sembrar el petróleo de AUP leemos: “Cuando se considera con algún detenimiento el panorama económico y financiero de Venezuela se hace angustiosa la noción de la gran parte de economía destructiva que hay en la producción de nuestra riqueza, es decir, de aquella que consume sin preocuparse de mantener ni de reconstituir las
cantidades existentes de materia y energía”.
Cada barril de petróleo que extraemos de las entrañas de la tierra y vendemos en los mercados internacionales, es un barril que debemos restar a nuestras reservas, sin
mencionar su eventual obsolescencia como fuente de energía primaria.
El corolario, a pesar de lo obvio, no se entendió: lo sensato era darle a esta renta un destino que propendiera a convertirla, no sólo en consumo privado, como ocurrió, sino en capital humano, capital financiero y capital físico, a objeto de preservar en el tiempo su valor y garantizar la expansión de nuestra base material para provecho de los venezolanos de hoy y del mañana.
También la renta petrolera constituye un ingreso de naturaleza externa. Su origen radica en la parte de riqueza de que disponen otras naciones para pagar la........
