La inclusión empieza donde terminan los prejuicios
En los últimos años hemos hablado mucho sobre inclusión. La hemos convertido en una palabra frecuente en congresos, campañas corporativas y discursos institucionales. Sin embargo, la verdadera pregunta sigue siendo la misma: ¿estamos preparados para ejercer la inclusión más allá del discurso?
Con frecuencia, algunas organizaciones entienden la inclusión como el cumplimiento de una cuota o de una obligación legal. Sin duda, los marcos jurídicos son importantes y han permitido avances significativos, incluso generando beneficios para las empresas. Pero la inclusión auténtica no nace de una ley; nace de la sensibilidad. Es, ante todo, un ejercicio de humanización.
Durante años he escuchado un argumento que se repite con demasiada facilidad:
"Nuestra infraestructura no está preparada". Lo curioso es que, desde mi experiencia personal y profesional, puedo........
