Hesperia, Sánchez y la mentira estética
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión plenaria en el Congreso, a 29 de abril de 2026, en Madrid (España). / César Vallejo Rodríguez - Europa Press
La lejana Hesperia era un reino de leyenda para los sabios griegos. Un jardín mítico custodiado por ninfas y adornado con frutos dorados. Se dice que las ninfas, divinidades menores, eran las guardianas de ese paraíso terrenal. Sus cabellos danzaban al ritmo de brisas perfumadas por el azahar y el jazmín. El corazón del jardín lo conformaban árboles que daban manzanas de oro, quizá una metáfora y reclamo para quienes se aventuraban a explorarlo. Y así, los griegos percibían Hesperia como un lugar donde la naturaleza se manifestaba en su forma más sublime y donde la tierra producía milagros y lo divino se entrelazaba con lo terrenal. La imagen del "jardín cuidado por ninfas" era su forma de honrar la belleza indómita y la riqueza inagotable. Pero hete aquí que Pedro Sánchez irrumpió hace años en ese jardín y lo auditó poco menos que como un latifundio particular.
Y ya lo contempla como su obra maestra. Impertérrito, administra la mentira paisajística con frialdad táctica. Sabe que la ambicionada presidencia vitalicia........
