La trampa de la “prioridad nacional”
Joan Garriga (Vox) defiende la “prioridad nacional” y asegura que “es español quien nace de padre y madre española”
Existen conceptos que no nacen para describir la realidad, sino para transformarla. "Prioridad nacional" es uno de ellos. Bajo su apariencia técnica, casi administrativa, se introduce un criterio que va mucho más allá de ordenar el acceso a recursos. Redefine quién pertenece plenamente y quién lo hace de manera condicionada. Los pactos entre PP y Vox han situado este término en el centro del debate público, pero su alcance real apenas empieza a vislumbrarse.
Porque la denominada prioridad nacional no es una cuestión de organización, sino de selección. Supone establecer criterios que permiten decidir qué personas pueden acceder a servicios públicos fundamentales como la sanidad, la educación o la justicia y cuáles no, incluso cuando están regularizadas, trabajan y contribuyen con sus impuestos. Es decir, introduce una distinción entre ciudadanos de primera y de segunda dentro de un mismo marco legal. Y eso rompe con uno de los pilares básicos de cualquier sistema democrático, la igualdad en el acceso a los derechos.
Se intenta matizar este planteamiento con el término "arraigo", como si esa palabra pudiera suavizar su impacto. Pero lejos de corregir la desigualdad, lo que hace es........
