Inteligencia artificial, ética y universidad
Inteligencia artificial, ética y universidad
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) está siendo analizada en nuestra sociedad con una mirada desequilibrada. Predominan los discursos centrados en sus riesgos, amenazas y posibles efectos adversos, mientras que las oportunidades que ofrece quedan, con frecuencia, relegadas a un segundo plano. Este enfoque no solo es parcial, sino también poco útil. Porque la IA ya no es una hipótesis de futuro ni una opción que pueda aceptarse o rechazarse, es una realidad presente que está transformando la manera en que trabajamos, aprendemos e investigamos.
Pero, el verdadero problema no es la IA. El problema está en cómo se está abordando —o evitando abordar— su incorporación, especialmente en el ámbito universitario. En lugar de asumirla como una herramienta que requiere comprensión, adaptación y regulación, muchas instituciones parecen optar por estrategias defensivas, limitando su uso, controlándolo o incluso prohibiéndolo. Una pretensión ingenua y profundamente irreal, si se tiene en cuenta el acceso abierto, masivo y cotidiano que el estudiantado ya tiene a estas tecnologías.
En el ámbito de la docencia, la reacción ha sido particularmente reveladora. Mientras el alumnado incrementa el uso........
