Cosas que molestan
Seguro que no se ha detenido a pensar en la cantidad ingente de cuestiones que le hacen sentir mal y con las que tiene que lidiar sin remedio. Nuestro estado emocional es mucho más sensible de lo que a priori pudiera parecer ante infinidad de situaciones que consiguen alterarnos.
Las más de las veces son auténticas nimiedades que desatan nuestra ira más feroz y nos quedamos sorprendidos de lo gilís que podemos llegar a ser. Por ejemplo, esas farragosas y espeluznantes pegatinas que suelen llevar todos y cada uno de los artículos que compramos. Nos enfrascamos en despegarla cuidadosamente y es labor imposible. Se deshace, se queda incrustada, se pringa todo de restos y, finalmente,........
