Golpe blando y lawfare en España
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / Quique García / EFE
Hay una constante que marca la relación entre derecha y democracia en la época contemporánea. Para los dueños del poder real, sobre todo económico, que son los que tienen en la derecha su representación natural, la democracia es válida siempre que no ponga en cuestión sus privilegios e intereses, es decir, siempre que las fuerzas progresistas no gobiernen. Esta es la lógica que subyace a las estrategias de guerra sucia históricamente desplegadas contra gobiernos democráticos incómodos para las élites. Ayer fueron los golpes de Estado militares. Hoy operan mecanismos más sofisticados: el golpe blando y el lawfare.
El golpe de Estado blando designa un conjunto de estrategias conspirativas dirigidas a desestabilizar a un gobierno y provocar su caída, sin que parezca que ha sido consecuencia de la intervención de otro poder. Entre estas estrategias ocupa un lugar central el llamado lawfare –guerra jurídica-.
El lawfare consiste en el uso fraudulento de la vía judicial como herramienta de acoso o persecución política. Su puesta en práctica requiere la actuación conjunta de mandos policiales, medios de comunicación, grupos ultras, jueces y partidos de derechas, cada cual con un papel específico en........
