¿Ximo Puig y Paco Camps, candidatos?
Valencia VLC entrevista a Francisco Camps expresidente de Generalitat Valenciana y del PP / Francisco Calabuig / LEV
En política no había nunca segundas oportunidades. Cuando te echaban, te ibas y otros llegaban que te hacían bueno (o malo, depende). Sin embargo, las reglas de la política están cambiando, para desesperación de los Virgo como yo a los que nos desorienta el desorden.
Que el presente y el pasado no tienen nada que ver es evidente. ¿Ha cambiado la sociedad?, ¿las reglas del juego?, ¿hemos llegado al fin del sistema democrático de partidos? Quizá todo a la vez se ha precipitado y la voladura de una forma de ver la política es un hecho.
Los que creíamos entender cómo funcionaban las cosas estamos perplejos desde que Trump consiguió volver al poder, con más fuerza si cabe, después de ser derrotado en las urnas, procesado, condenado y luego de alentar la toma del Capitolio, que era un golpe de Estado violento. Tras aupar los estadounidenses al trono, por segunda vez, a un personaje tan siniestro, se me cayeron los palos del sombrajo y debo reconocer que no entiendo nada.
Como siempre me estoy yendo por las ramas cuál orangután selvático. Quería escribir sobre ese globo sonda de que Ximo Puig podría volver a ser el candidato del PSOE a president de la Generalitat. Ya lo que sería el despiporre, sería que en el otro bando hubiese ganado unas imposibles primarias Paco Camps. Esa campaña electoral me la pido. Respetado director: acredítame, porfa.
Ximo Puig, expresidente de la Generalitat, en una imagen reciente. / Pol Lloberas
¿Política ficción? Pues quizá, pero sería divertido. En todo caso las ucronías son unas de mis historias favoritas. Eso de qué habría pasado si un acontecimiento histórico hubiera sucedido de forma diferente. Aprovecho para recomendarles “Dominación” de C.J. Sansom, donde la II Guerra Mundial no se produce porque Gran Bretaña se rinde y los nazis dominan toda Europa sin disparar un tiro. También, en la misma línea, es muy buena “Patria” de Robert Harris. Ambas escalofrían si las aplicamos al mundo actual.
Veamos: ¿qué candidato socialista tiene más posibilidades de plantar cara al que ponga el PP? ¿Tiene algún conejo en la chistera Diana Morant que no haya sacado ya? ¿Pretenden ganar sólo con la marca o se conforman con no perder de goleada? En el PSOE valenciano son maestros en ganar elecciones internas y perder generales y municipales. Pues si siguen por ese camino da igual que pongan a la ministra o al bedel de la Casa del Pueblo de Cuatretondeta, que la bofetada será de aúpa.
Pero hete ahí que tienen una posible solución al alcance de la mano. Un expresident con buen cartel, lo que no es baladí, porque cuéntenme ustedes cuántos de los expresidents están en las mismas circunstancias. No recuerdo ninguno, la verdad, quitando a Alberto Fabra, que pasó sin pena ni gloria. Lerma está muy lejos en el tiempo. Zaplana y Olivas con condenas judiciales, aunque el segundo obviamente falleció y no cuenta a estos efectos. Camps, que, aunque fuera absuelto personalmente, tenía implicado a todo su entorno inmediato con asuntos muy graves. ¿Y Mazón?, pues, en fin.
Ximo Puig tiene buen cartel y perdió la Generalitat, no por mucha diferencia, más que por culpas propias por errores de Sánchez y el hundimiento de Podemos. ¿Por qué no probar de nuevo? Hombre, si tuvieran un candidato de campanillas, una voz indiscutible en el partido, entendería que no quisieran volver al pasado, pero no siendo así es despilfarrar capital. Verdad es que la relación Sánchez/Puig es compleja tirando a repelente y que Ximo debe estar muy feliz en su puesto actual y escribiendo en estas mismas páginas, pero es una posibilidad. Y, como he mencionado antes, un duelo al sol Ximo vs Paco sería estupendo, como el “Rumble in the Jungle” de Foreman y Cassius Clay en Zaire. Fino estilista contra rudo pegador, la pelea del siglo.
Tampoco me pienso que en el otro bando crean que su mejor opción sea Juanfran Pérez Llorca, otra cosa es que de verle al frente de la Generalitat consideren que lo que hay, mejor no lo cambies, y además está bien visto por Vox, no sé si por sus votantes, lo que es un plus. En todo caso no creo que sea, como tampoco la ministra Morant, un candidato ilusionante para los suyos, alguien que les haga suspirar de emoción. Más bien me parecen oficinistas, respetables pero aburridos.
¿Paco Camps ilusionaría? Igual sí. Tiene su público, viene de un pasado complejo y una persecución/cacería que quedó en nada, por lo menos en opinión de los jueces, pero con él fuera del poder. Puede explotar hasta el infinito y más allá un perfil de mártir arrojado a los leones, exhibir mayorías absolutas y momentos de hegemonía de su partido en la Comunidad, hasta a Rita Barberá puede sacar del sepulcro. Lleva detrás una pléyade de purgados, con tiempo y ganas de cobrarse venganza. Es, no lo olvidemos, un candidato que sería bien visto por la derecha y podría robarle votos a la ultraderecha, algo de lo que está necesitado su partido como el comer.
No va a pasar porque las estructuras rígidas de los partidos políticosy de sus líderes impiden estos giros de guion, pero si de verdad el elector votase a la persona y no a las siglas, prestarían atención.
Y a mí me encantaría, qué quieren que les diga, disfrutaría tanto como creando la Santa Cofradía del Cristo-Baño y llevándole en procesión. Tengo que hablar con el obispo Munilla a ver si la sacamos adelante. Para el cargo de Hermano Mayor habría que ir a preguntar en la Explanada.
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