La vivienda no puede esperar
Un joven pasa ante la acampada por la vivienda de la plaza del Ayuntamiento de València. / Eduardo Ripoll
El 5 de octubre se celebró el Día Mundial del Hábitat. Una fecha que debería servir para recordar que no hay inclusión social posible sin un lugar digno y asequible donde vivir. La vivienda no es únicamente un techo. Es el espacio desde el que se construye un proyecto de vida, se forma una familia, se busca o mantiene un empleo y se afronta el futuro con una mínima seguridad.
La experiencia de Novaterra permite comprobarlo de manera muy directa. La Fundación acompaña a personas en sus procesos de inserción, formación y acceso al empleo, trabajando para que quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad puedan recuperar autonomía. Sin embargo, en los últimos años se está produciendo un fenómeno especialmente preocupante. La vivienda ya no es solo un problema para las personas vulnerables; es la propia dificultad para acceder o mantener una vivienda la que está generando nuevas situaciones de vulnerabilidad.
Tener un empleo ya no garantiza poder acceder a una vivienda. La emancipación se retrasa, familias con ingresos regulares destinan una parte creciente de ellos al alquiler y hogares que, hasta hace poco, podían desenvolverse con normalidad empiezan a reducir otros........
