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Cuando la clandestinidad se convirtió en futuro

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22.04.2026

Algunas fechas señaladas aceleran el reloj de la Historia. Sucedió el 15 de abril de 1976, cuando ugetistas del interior de España y representantes de todas las federaciones del exilio y la emigración de UGT se reunieron en Madrid para celebrar su XXX Congreso. Fue un desafío para la propia organización, para el régimen y contribuyó a modificar rumbos que parecían trazados de antemano y que presagiaban la construcción de un determinado entramado sindical.

En aquellas fechas, todo parecía indicar que la reforma sindical que promovía el Gobierno de Arias Navarro podía tener recorrido. La represión contra los sindicalistas se encontraba en un punto álgido, como respuesta al considerable aumento de las movilizaciones. Los cambios en el Sindicato Vertical auguraban un funcionamiento controlado por el Régimen, con la apertura de algunos espacios de “libertad” para la incorporación de las centrales sindicales. El franquismo sin Franco se resistía a abandonar lo que había considerado la joya de su control social: el corporativismo sindical.

Otras centrales sindicales se sentían fuertes en las empresas y en los centros........

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